Cada web para un cliente acaba necesitando más o menos lo mismo: un panel para editar los textos sin llamarme, un blog, varios idiomas, formularios de contacto, páginas legales y SEO que funcione. Hacer todo eso desde cero en cada proyecto es caro para el cliente y repetitivo para mí. Por eso construí un motor propio, y nikastudio.dev, ragdoll-ragsweet.com y samcreta.es ya están en producción sobre él.
Qué es
Es un monorepo con Next.js y React en el frontend, NestJS en el backend y TypeScript en ambos lados. Está organizado por módulos (blog, portfolio, servicios, FAQ, contacto, tienda…), y cada uno se activa o se desactiva con un interruptor desde el panel. Si un cliente no necesita tienda, la tienda no existe en su web.
Cómo nace una web nueva
Un script crea el proyecto del cliente a partir de una versión publicada del motor: configura el repositorio, la marca y la base de datos. Lo que es propio del cliente vive en su propia capa, separado del código común, así que personalizarlo no rompe el motor.
Cómo llegan las mejoras
Otro script trae al proyecto del cliente los cambios nuevos del motor y, antes de mezclar nada, avisa de qué archivos van a chocar. Si arreglo algo en una web y el arreglo sirve para todas, lo subo al motor y desde ahí llega al resto.
Calidad desde el primer commit
Vengo del QA, y se nota: cada cambio pasa por una pipeline con análisis de secretos y dependencias, análisis estático, lint, comprobación de tipos, tests unitarios y tests E2E con Playwright. El despliegue usa Vercel para el frontend y Fly.io para el backend.
Qué gana el cliente
Una web a medida que no parte de cero: las piezas ya probadas en otros proyectos y el tiempo dedicado a lo que hace única su web.
